Hemos permanecido tan callados todo este tiempo
que nuestras voces ya tienen el sonido de nuestras miradas
cruzándose lentamente sin palabras.
En el vigor de mis días, en mi profunda nostalgia,
en cada vez que mi boca no rompe la quietud de tu alma,
en las tristezas que me arrastran, en mi incertidumbre
y hasta en el amor que busqué en otras tierras
no me encuentro si tú no estás para amarme.
Y tu perfil, que observo con tanto cariño
se ve honrado cuando me preguntas:
¿Qué miras? ?Qué piensas? ¿Por qué te quedas tan callado?
A mí no me quedan respuestas porque estoy enamorado...

No hay comentarios:
Publicar un comentario