Era mi silencio la prisión en la cual vivía
hasta que conocí en tus labios
la luz que se derrama en el preciso momento
en que tu corazón palpita a mi lado.
Cuando me siento triste y solo
tu risa me acompaña y me llena
para quedarse en las horas más oscuras
y cubrirme con el manto de la esperanza.
Entonces ya no tengo frío ni miedo
pues no hay profundidad que nos separe
y solo está nuestro amor que nos une
Del cual a veces me arrepiento
no por amarte poco,
porque te amo con cada partícula de mi ser,
sino porque perdí en el ayer
la oportunidad de amarte antes
Si hubiera algo que pudiera cambiar
sin lugar a dudas sería
cada palabra que no te dije
cada vez que me resistí a comprender
que eres el gran amor de mi vida
y que no puedo hacer nada sin tu guía
Pero ahora hay algo que me consuela
y es saber que existe una vida mejor
en la cual tú y yo
conoceremos no solo el amor
sino el amor por toda la eternidad

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