Hoy miro con anhelo el pasado que me preocupaba
sin esperar nada a cambio.
Hoy mi futuro se extingue
con la lentitud de una lágrima cristalina.
A veces, no hay esperanzas en el presente
y los silencios vuelven a nuestras meditaciones.
Pensamos en juntar las manos para alabar
pero solo se nos ocurre maldecir
Porque nuestra fe se ha extinguido
las ventanas del cariño se han cerrado,
las puertas de un amor supremo
han morado en otras vidas y otras vidas... se han terminado.

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