miércoles, 25 de marzo de 2009

PARA UN GRAN AMOR QUE ME HA ENSEÑADO A SENTIR

No concibo una vida sin amor y sufrimiento. No me arrepiento de lo que he sentido contigo, del aire que no respiro, del silencio que no escucho y de la oscuridad que no veo. Pienso en la temprana juventud que una vez nos acompañó en el mar de la duda y que tiempo después ha regresado a nosotros. Claro, su retorno ha sido con un amor puro y verdadero, sin la pasión de aquellos años pero con la templanza de un caracter sincero y una voz no fingida.

Ya mis manos no caminan sobre el papel con la misma determinación del ayer y mi pluma está encorvada. ¿Qué diré? Tu sonrisa perdió la calidez de la inocencia para ganar el poder de la seducción. Tus ojos hoy me miran con la seguridad de quien siempre amó y yo te escucho embelesado mientras llenas todas mi sendas de esperanza, bondad y energía.

Aquí estoy feliz, sin tiempo ni razón creyendo en el amor cuando una vez juré que no creería más en él. Hasta mi paso se ha tornado más relajado aunque me impaciencia crezca. Ya no miro en el vacío a la angustia con sus brazos abiertos pues tu presencia la ha borrado y mi corazón está lleno de alegría.

Por eso no me arrepiento de amar ahora como si mi aliento se extinguiera.

No hay comentarios:

Datos personales

Mi foto
Normalmente, sobran razones para hacer una descripción personal que justifique los actos propios, por lo cual he decidido reservarme el derecho a hacerlo.